Cuando uno es joven, nunca tiene claro que quiere ser la vida con certeza, cree saberlo por imitación de tus seres queridos, por llevar la contraria, por imposición o gustos en esa etapa joven de la vida. Pero lo que es muy cierto que hasta que no maduramos por completo no sabemos cual va ser nuestra profesión estrella, esa profesión que se convertirá en tu pasión, en tu hobby, en esa parte de ti que tanto te gusta y tantas alegrías te provoca. Viajar siempre fue para mi un placer. Desde bien pequeño, incluso estando en la barriga de mi madre, ya era un viajero nato. Con mis padres tuve el honor de viajar mucho pero por la península, España. Infancia feliz en cuestión de juegos, risas, aventuras, amigos, trastadas, emociones, aprendizaje, naturaleza, deporte, fraternidad y familia. Mi adolescencia, como la de todos supongo, fue muy buena pero entro en juego mi sexualidad, una etapa en la que me tocó esconderme, protegerme y decir verdades a medias u omitirlas. Mi corazón fue fuerte y reservado, mi cerebro vivo y aventurero, y mi cuerpo se dejó llevar por experiencias y aprendizajes. EN MI RENACER como yo mismo, limpio de toda carga y opiniones, descubrí en mí una gran satisfacción al viajar, aunque este fuera a la vuelta de la esquina. El solo hecho de conocer nuevas calles, nuevas gentes, culturas, paisajes, playas, bosques, montañas, me llenaba de un profundo amor y placer. Años pasaron en diversas profesiones hasta que me planté por fin y dije que el sector del turismo iba a ser mi dedicación completa en el sector del empleo. No estaba dispuesto a sacrificar más años de mi vida en oficios, que aunque me daba un remuneración buena, que no sumaban, que no me aportaban satisfacción alguna, que no me generaban felicidad. Llegué al mundo de los viajes por tomar la gran decisión de dejar el trabajo que se suponía ya me iba a durar toda la vida y me daba una gran estabilidad financiera. Renunció a todo en la cresta y mandé todo al carajo. Feliz de que me llegara tal inspiración o locura, como lo llamaron algunos.
A día de hoy, tras unos cuantos años en el sector y muchos viajes a mis espaldas, grupos grandes, reducidos y personales, me siento muy satisfecho de mi evolución y de estar, aún a mi edad, dando todo de sí para aprender y crecer muchísimo más en este bello sector y dar lo mejor de mí a todos mis clientes. Mi sabiduría y experiencia se ve mimada por todos aquellos clientes que vuelven maravillados del viaje y me felicitan por mi trabajo. Mucho me queda por delante y acepto todo cuanto tenga que sumar para hacer de mi vida viajera una vida mejor si cabe.
QUIERO DAR LAS GRACIAS A TODOS Y CADA UNOS DE LOS VIAJEROS QUE HAN ESTADO, ESTAN Y ESTARAN EN MI VIDA. En especial a mis clientes fieles, a aquellos que no paran de recomendarme todos los días, a aquellos que con sus palabras y hechos me demuestran mi buen hacer, y aquellos que me aportan y me enseñan nuevas formas, métodos y nuevos rincones.
ENZO NATURA VIAJES no parará de crecer, espero tú me des la oportunidad de demostrarte que tu viaje puede ser bueno, bonito y barato, sin perder calidad. GRACIAS.











